El cuarzo rosa debe su color a pequeñas trazas de titanio o manganeso atrapadas en su formación, es lo que le da ese tono suave, casi lechoso, tan reconocible. Es una de las piedras más elegidas cuando se busca un recordatorio de cariño hacia una misma, ya sea en una joya que llevas cada día, en un pequeño elefante de cuarzo rosa que colocas en tu mesa, o en un gua sha de cuarzo rosa que acompaña tu ritual de cuidado facial.
En Anna Piedra encontrarás cuarzo rosa natural, sin teñir, con esa variación de tono tan propia de cada pieza, nunca dos son exactamente iguales.
El cuarzo rosa se asocia tradicionalmente al amor propio y a la ternura hacia una misma una creencia transmitida en la tradición de la litoterapia, nunca una propiedad demostrada. Si te preguntas si tu pieza es auténtica, puedes leer nuestra guía completa: cuarzo natural o falso, cómo reconocerlo.