Una marca nacida de un “demasiado”
Hay momentos en los que una se siente agotada emocionalmente, en los que todo parece demasiado: la carga mental, las responsabilidades, el ruido del día a día. Si te pasa, no es que seas “demasiado sensible”: es que eres humana.
Anna, una pasión de más de 20 años (transmitida por mi madre)
Me llamo Anna. Las piedras naturales me acompañan desde hace más de 20 años, una pasión que me transmitió mi mamá. No las veo como una solución milagrosa, sino como objetos con significado: presencias discretas que pueden recordarte una intención, una necesidad o, simplemente, un momento para ti.
Piedras como recordatorios, no como promesas
En Anna Piedra, hablamos de las piedras con dulzura y lucidez. No vendemos “poderes”. Proponemos piezas que pueden ayudarte a crear un pequeño ritual sencillo: respirar, enraizarte, volver a tu centro… si esto conecta contigo.
Una selección hecha con el corazón (y con respeto)
Cada piedra se elige por su belleza, su simbolismo y por lo que evoca. La idea es ayudarte a encontrar la que se parezca a ti, esa que te hace bien con solo mirarla sin presión, sin dogmas y sin discursos complicados.
De mujer a mujer
Anna Piedra es un espacio pensado para mujeres que buscan lo real, lo simple y lo suave. Si estás en una etapa de cambio, de cansancio, o simplemente necesitas volver a centrarte… estás en el lugar adecuado. Y sigues siendo libre: de creer mucho, un poco, o simplemente de amar el objeto.