Selenita
La selenita es una piedra mineral natural de color blanco translúcido, conocida por su delicadeza y su luz interior. Muchas mujeres eligen la selenita cuando buscan crear un espacio más tranquilo en casa, un rincón donde respirar sin prisa.
La selenita es una piedra mineral natural de color blanco translúcido, conocida por su delicadeza y su luz interior. Muchas mujeres eligen la selenita cuando buscan crear un espacio más tranquilo en casa, un rincón donde respirar sin prisa.
La selenita es una piedra mineral natural de color blanco suave, conocida por su delicadeza y su luz interior.
Muchas mujeres la eligen cuando buscan crear un espacio más tranquilo en casa.
¿Lo sabías?
La selenita recibe su nombre de Selene, la diosa griega de la luna. Su blanco translúcido captura la luz de forma única, creando un efecto visual que suaviza cualquier espacio.
La selenita es una variedad cristalina del yeso (sulfato de calcio hidratado). Se caracteriza por su color blanco translúcido y su aspecto sedoso que refleja la luz de forma única.
¿De dónde viene el nombre selenita?
Recibe su nombre de Selene, la diosa griega de la luna, por su brillo suave y su capacidad de capturar la luz como si fuera luz lunar.
Es un mineral de dureza blanda (2 en la escala de Mohs), lo que significa que es delicada y debe manipularse con cuidado para evitar rayones o roturas.
Se forma cuando soluciones ricas en sílice cristalizan lentamente dentro de cavidades rocosas. Con el tiempo, se desarrollan cristales de cuarzo que adquieren tonos violetas.
Se forma cuando soluciones ricas en sulfato de calcio se evaporan lentamente en ambientes sedimentarios, creando cristales translúcidos de crecimiento natural.
Se encuentra en varios lugares del mundo, especialmente en México, Marruecos, Estados Unidos y España, donde se extraen piezas de gran tamaño y calidad.
En litoterapia, se asocia con calma, claridad mental y purificación energética. Muchas personas la eligen como piedra de acompañamiento para crear espacios tranquilos.
Límpiala con un paño suave y seco. Evita el agua, ya que la selenita es soluble y puede deteriorarse con la humedad. No la expongas a golpes ni caídas por su fragilidad.