Bola de cristal: un objeto antiguo, una pureza moderna
Desde hace siglos, la bola de cristal acompaña a quienes buscan mirar hacia dentro: videntes, astrólogos, curiosas del alma. Hoy sigue siendo un objeto fascinante, pero también un elemento de decoración y una herramienta de los fotógrafos, que la usan para capturar paisajes en miniatura.
Nuestras bolas de cristal están hechas de cristal óptico K9, un vidrio de gran transparencia, sin burbujas ni impurezas visibles, pulido hasta conseguir una esfera perfecta. Cada una se entrega con su soporte y en una caja con espuma protectora, para que llegue intacta a tu casa. Te lo decimos con transparencia: no son de cuarzo natural. Una esfera de cuarzo de este tamaño y tan limpia es muy rara y cuesta varios cientos de euros; el cristal K9 ofrece la misma claridad a un precio accesible.
Elige tu bola de cristal según lo que buscas
La misma transparencia puede acompañarte de formas muy distintas. Si no sabes cuál elegir, quizá te ayude pensar en el uso que le vas a dar:
Si te atrae la versión natural, también puedes descubrir nuestras esferas de obsidiana, la piedra que usaban los antiguos videntes como espejo.