Cuando el día pesa, la pulsera 7 chakras de piedras naturales puede recordarte volver a tu centro
Hay días en los que sientes que vas “a mil”, que tu energía se dispersa o que te cuesta respirar por dentro. Esta pulsera no viene a prometerte milagros: viene a acompañarte. Un gesto sencillo y con intención, para recordarte calma, equilibrio y presencia en tu día a día.
Pulsera 7 chakras: un pequeño ritual para el día a día
Esta Pulsera 7 chakras está compuesta por 24 cuentas en total, seleccionadas para representar los 7 centros energéticos. Es una mezcla de piedras naturales con tonos vivos pero armoniosos, pensada para que se vea especial sin sentirse “demasiado”.
La Pulsera 7 chakras de piedras naturales mide aproximadamente 18 cm y se adapta con suavidad a cualquier morfología gracias a su montaje extensible: se ajusta naturellement y abraza la forma de tu muñeca o tu tobillo, para que la lleves cómoda, todos los días.
Piedras de los 7 chakras
Cada cuenta es de piedra natural, por eso el color puede variar ligeramente: vetas, intensidad, matices y pequeños reflejos. No es un defecto. Es la firma de lo auténtico, y lo que hace que tu pulsera sea única.
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Amatista (violeta) — Chakra Corona. Origen: Brasil. Aporta una sensación de calma y claridad mental.
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Lapislázuli (azul oscuro) — Chakra del Tercer Ojo. Origen: Madagascar. Favorece la intuición y la confianza interior.
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Calcedonia (azul claro) — Chakra de la Garganta. Origen: Canadá. Invita a expresarte con más serenidad y verdad.
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Malaquita (verde) — Chakra del Corazón. Origen: Congo. Conecta con el equilibrio emocional y la apertura del corazón.
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Ojo de tigre (marrón/dorado) — Chakra del Plexo Solar. Origen: Sudáfrica. Refuerza la firmeza, la seguridad y el “me sostengo”.
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Cornalina (naranja) — Chakra Sacro. Origen: Brasil. Aporta energía creativa, vitalidad y movimiento.
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Granate (rojo) — Chakra Raíz. Origen: Sudáfrica. Acompaña el enraizamiento y la estabilidad en el día a día.
Estas piedras naturales no están elegidas al azar: su armonía de colores y presencia crea un recordatorio suave de equilibrio, energía y calma para cada persona que la lleva.
Trabajada y ensamblada a mano
Recibimos las piedras en bruto y las trabajamos en nuestro taller: las retallamos, les damos forma y las pulimos a mano para que cada cuenta tenga presencia y un tacto agradable. El ensamblaje también se hace a mano, cuidando el equilibrio del conjunto para que se sienta bonito y cómodo.
Una pieza única, como la mujer que la lleva
Como cada piedra es natural, incluso dentro del mismo color puede haber variaciones: un violeta más profundo, un azul con más vetas, un verde más suave… Por eso cada Pulsera 7 chakras termina siendo irrepetible. Y eso es parte de su encanto: llevas algo vivo, no algo perfecto en serie.
Nota honesta
Las piedras naturales pueden tener un valor simbólico y emocional, pero no sustituyen ningún consejo profesional ni tratamiento médico. Lo importante es lo que tú eliges poner en este gesto: intención, presencia y cuidado.
Consejo de Anna
Cuando te la pongas, hazlo como un mini ritual: respira una vez, lento, y elige una frase corta para ti (por ejemplo: “hoy vuelvo a mí”). Cada vez que veas los colores, úsalo como un recordatorio suave de tu propio ritmo.